viernes, 1 de agosto de 2008

Extremoduro

Era el día, la tarde, eran el instante y el parque,
eran los amigos, los de siempre y los nuevos,
era el entorno, sus palabras, su alcohol y compañía

Estábamos embriagados, todos por igual,
de su música, de sus canciones y sus versos
Sin saber porque nos reíamos, ligera mueca
¿Sin saber?
Mentiría si dijese que no, que no era por ellos,
por nuestros recuerdos, nuestras aventuras,
nuestras noches y desventuras.

Se hizo el silencio, para que hablar
Escucha, si no puedes superarlo, aprende.
En lo que dura la fracción de un segundo
vi pasar media vida.
Cuando creí que había visto del todo ya,
cuando me encontraba en standby,
las canciones prohibidas sonaron de nuevo
Y sucede que me canso… no de ellos
sino de buscar una luna, que me guíe
a la vereda de la puerta de atrás
Que me diga por qué decidí
escuchar este rock transgresivo,
porqué tarareo un estúpido Bribriblibli
y porque a última hora siempre decido salir,
salir a buscar esa ola
que en el ultimo suspiro de un segundo
me transporte mecido hasta donde quiera.

El último acorde sonó, nos mirábamos,
aún en nuestra nube, sin saber situarla,
si en Carabanchel o en Herrera de la mancha
lo que si sabía, era donde estaban mis amigos

También sabía donde estaba ella,
por eso bebía rubia la cerveza, para recordar su pelo,
y me fui a su ville, a susurrarle las canciones,
a acariciarla mientras le contaba que jamás,
repito, jamás, me cansaré de amarla y ensanchar el alma


Abel Aparicio González - 2008

1 comentario:

EL LOBO ESTEPARIO dijo...

Abel, no sabía que tenias blog si no es por el Kebran, mu guapo el post mezclando temas de Extremo, el Kebran y yo nos vamos el viernes a verlos a Toledo, un saludo colaborador ocasional del Creatura