Este Sábado a partir de las 20:00 horas en el Salón de los Reyes de la Plaza de San Marcelo un grupo de poetas actuales rendirán un merecido homenaje a las poetas de la generación del 27 (calladas y desconocidas por la gran mayoría injustamente), en especial a María Zambrano. A varias de estas poetas las he visto recitar y os aseguro que merece la pena tanto leerlas como escucharlas. Ellas, entre otras han participado en la creación del libro 23 pandoras.
Me cuenta mi amigo Gsus Bonilla que este acto la ha configurado Vicente Muñoz Álvarez, al cual tengo ganas de conocer, ya que solo he escuchado buenas palabras sobre él.
Y poco más que contaros, sólo, dejar esta cita de Clara Campoamor, cuando se debatía esa constitución de 1931, la cual, era de las más avanzadas de la época, hasta que llegaron él, sus militares, sus curas, sus guardias civiles y sus caciques, y a fecha de hoy, así nos luce el pelo.
"Yo, señores diputados, me siento ciudadano antes que mujer, y considero que sería un profundo error político dejar a la mujer al margen de ese derecho, a la mujer que espera y confía en vosotros; a la mujer que, como ocurrió con otras fuerzas nuevas en la revolución francesa, será indiscutiblemente una nueva fuerza que se incorpora al derecho y no hay sino que empujarla a que siga su camino. " Clara Campoamor, 1 de Octubre de 1931.
No es su blog oficial, ya que no tiene, pero si uno que está avalado por él, en el que varias veces escribe y en el que aparecen noticias suyas sobre conferencias, actuaciones, artículos etcétera. Ya he indicado varias veces en este blog que para mí Benjamín es el mejor poeta de momento. Pero desde que he leído “Mala gente que camina” también lo he elevado a uno de los mejores novelistas. Hoy, para inaugurar el nuevo enlace, voy publicar un artículo suyo:
En Madrid no hay mar, pero solo a veces
En Madrid no hay mar, pero sólo a veces, y el poeta Pablo Neruda está muerto, pero no siempre. Esas dos extrañas frases me las acaba de decir Juan Urbano para explicarme lo que le ha parecido la exposición que acaba de ver en la sede del Instituto Cervantes, en la calle de Alcalá, que se llama Amor al mar y reúne la primera colección de caracolas de Neruda y algunos de los libros de su biblioteca. Cuando llegó a Madrid desde Cádiz, Rafael Alberti escribió "¡Qué altos los balcones de mi casa! / Pero no se ve el mar: / ¡qué bajos!", sin darse cuenta de que el mar era él; y cuando unos años más tarde vino desde Chile su amigo Neruda y se instaló en el barrio de Moncloa y en el mismo sitio donde ahora viven algunas de las chicas más guapas de la ciudad, en la Casa de las Flores, el mar se multiplicó por dos al sumar la playa de la que venía uno y la playa hacia la que iba el otro, es decir, las de El Puerto de Santa María e Isla Negra. Neruda vivió en Madrid y viceversa, porque a él lo mató en 1974 una mezcla de cáncer y desolación, en un Santiago de Chile donde los buitres se posaban sobre el Palacio de la Moneda, pero Madrid se ha hecho inmortal en sus poemas y nunca dejará de ser, por ejemplo, la capital heroica de su libro España en el corazón. Eso sí, al apostarlo todo por nosotros salió perdiendo, porque España en general y Madrid en general no le han devuelto el cambio: ¿por qué no hay una estatua de Neruda allí mismo, delante de la que fue su casa, para honrar a ese hombre que fue parte de nuestra literatura y de nuestra historia, que vino a defender una república que no era suya, que fue el otro lado del mar de la Generación del 27 y protagonizó junto a Federico García Lorca, Vicente Aleixandre, el propio Alberti o el joven Miguel Hernández alguno de sus actos más sobresalientes? ¿Por qué La Violetera sí y él no? Madrid no es agradecida con los poetas que la han escrito, y para comprobarlo no hace falta más que recordar el abandono lamentable en el que sigue el proyecto de convertir el chalet del propio Aleixandre en un centro de estudio de la poesía. ¿Cuántas veces se ha anunciado que el edificio de la antigua calle de Welingtonia en el que siempre vivió el premio Nobel lo iba a comprar y rehabilitar el Ayuntamiento? Una menos de las que lo ha incumplido. Al mirar la hermosa exposición del Instituto Cervantes uno no ve sólo caracolas, sino también toda una época de nuestra cultura que se llama Edad de Plata porque es la más brillante que hemos tenido después de la de Oro, o sea, que después de Cervantes, Quevedo, Lope de Vega, Góngora o Calderón hay que escribir Lorca, Cernuda, Alberti y, al otro lado del océano, Neruda o Huidobro, a los que hoy no habrían querido empadronar los racistas de guante blanco que gobiernan algunos de nuestros municipios, que además de no tener conciencia no tienen memoria, ni histórica ni de ninguna otra clase.
Neruda es el otro lado del mar de la Generación del 27 y por eso es tan oportuna esa exposición de las caracolas que él coleccionaba igual que coleccionaba botellas, diablos de arcilla o mascarones de proa, porque si te pones una de esas conchas en el oído, te recordará que hubo un tiempo en el que este país recibía a los extranjeros como si no lo fuesen y los transformaba en uno de los nuestros. También fuimos de los suyos, cuando hubo que huir de los asesinos en 1939, meterse en un barco como el Winnipeg, que organizó el propio Neruda, y buscar una segunda vida en Chile, o México, o Argentina. ¿Qué fue de la palabra solidaridad? ¿Qué es la memoria histórica? Pregúntenselo a las caracolas de Neruda, que ha vuelto a Madrid para convertirlo, otra vez, en un hermoso puerto de mar.
Que tienen en común un hombre que está viviendo en Tenerife de nombre Andrés, una mujer que vive en Madrid de nombre Esther, un hombre que vive en San Román de la Vega de apellido Palmero y otro que está escribiendo esto mientras busca su destino.
Este Sábado, 30 de Enero de 2010, hay un festival solidario en Toledo. Los beneficios (la cuota son 5€ / Donaciones a la entrada) irán destinados a Haití. El evento dará comiendo a las 18:00 en una carpa del recinto ferial de la Peraleda.
En este festival participan dos amiguetes míos, ambos de Fuensalida (Toledo):
Uno es escritor de muros (graffitero), conocido como Wesl. Personalmente no entiendo mucho sobre ese tema, pero se diferenciar los que me gustan y los que no, y los suyos me parecen una gozada.
El otro es músico, Xexu. Es miembro del grupo Yeibaya. Este grupo he tenido la suerte de escucharlo en bastantes ocasiones. Sobre esté estilo de música entiendo un poquitín más, y bajo mi punto de vista son muy buenos. Consiguen que a su alrededor todo el mundo empiece a bailar y a medio concierto ya no hay nadie quieto, eso es parte de la magia que rodea a Yeibaya.
Me gusta recordar las tardes de domingo jugando al fútbol, tirándome a parar ese balón y mientras me revolcaba por la hierba, pensaba que todo el planeta giraba entorno a nosotros. Las tardes a la puerta del bar de mi pueblo, los paseos en bici y los chapuzones en el río con esos amigos con los que has compartido pupitre, un trozo de plastilina y millones de sueños. Mil y una travesuras más otras mil. Sabíamos del castigo de nuestros padres, pero eso está en el guión, sin eso, la película no sería lo mismo. Las primeras chicas que hacían que eso que llevamos dentro latiera muy deprisa sin saber por qué. Las excursiones a lugares que no sabías que existían ni a cuanta distancia estaban de tu colegio, pero no te importaba, quizás sea eso, la noción del tiempo que no teníamos, lo que más me gustaba de todo aquello. Las primeras cervezas que te tomábamos a escondidas, los primeros cigarros, las primeras películas prohibidas y hasta la magia del primer beso.
Dicen, que la patria, es la infancia, la mía por lo menos sí.
Hoy quiero traeros dos libros escritos en llingua llionesa (lengua leonesa) por la editorial Filandón, es su colección “Cuéndiga de pallabras”. Su autor es Xosepe Vega (León, 1968) y bajo mi punto de vista, es una de las personas que más está haciendo por nuestra lengua, alejado de posiciones políticas, que parece que está tan de moda en estos momentos, utilizando esto para pescar subvenciones o apoderarse de algún sillón electoral.
El primero de estos libros es Epífora y outros rellatos (Epífora y otros relatos). Es un libro que contiene una carta al lector y seis relatos. Si tengo que quedarme con uno, y este libro es difícil, y mira que me joden los tópicos, sería La ponte de Santa Catalina (El puente de Santa Catalina). Todos estos relatos nos dejarán con ganas de más libro, ya que la lectura de Xosepe es adictiva, bien redactada y de fácil lectura, y para mi eso es lo complicado, hacer fácil lo difícil, solo al alcance de los mejores.
El segundo libro es Breve hestoria d´un gamusinu (Breve historia de un gamusino). Este libro me ha recordado mucho al Principito. Cuando empiezas a leerlo parece un libro para niños, pero a medida que pasas las hojas te das cuenta que es toda una lección de vida.
Extracto de Breve hestoria d´un gamusinu
La filandera recibiéume mui amable. Yá nun me sosprendiéu el sou oldéu cona llavandera del rieu, nin cona vieya del arcu. En verdá, esperábalo. Ascueitóu con mueita atención toda la mía recalcada hestoria y hasta me fixo dalgunas observaciones mui interesantes. Despuéis díxome:
—Ñun hai ñengún problema. Percanciéi muito bien lo que precisas, asina qu’agora mesmo me pongo a traballar.
Para finalizar, me gustaría animar a todos los leoneses y a todo aquel que tenga interés en conocer esta lengua, que se acerque a estos dos libros, se dará cuenta que conoce el leonés mucho más de lo que piensa.
Partiendo de la base y siempre que lo que expongo es mi humilde opinión:
Un CTR bajo mi punto de vista no solo está bien, si no que debería ser obligatorio, ya que el poder energético de la basura es importante.
Si ese CTR está ubicado en mi pueblo y los vecinos de San Román tienen la posibilidad de trabajar en esa planta y quedarse a vivir allí si lo desean, mejor.
Que España sigue siendo un país donde no se recicla, y que en países como Dinamarca eso conlleva una sanción económica.
Que al no reciclar estamos devorando más recursos naturales de los que la madre tierra puede suministrar.
viene el siguiente artículo que ha escrito Santiago Macias, el cual comparto al 100%
Me cuentan que la reciente huelga en el Centro de Tratamiento de Residuos (CTR) de San Román de la Vega ha sido convocada -por no decir impuesta- por un comite de empresa en manos de USO y cuyo funcionamiento recuerda bastante al del sindicato vertical a juzgar por la elevada cifra de participación en su elección, superior al 90%.
De ello se beneficia una empresa concesionaria que es la principal interesada en no reciclar. Los dos parones convocados, cuyos motivos desconocían la mayoría de los trabajadores, apenas afectan a una empresa que no paga a sus empleados en huelga, pero que cobra por cada tonelada que entra en el CTR, independientemente de si se recicla o no. En la última convocatoria, la basura siguió entrando en la planta -previo paso por la báscula- para acabar vertida diréctamente en el vaso. De esa forma, se ahorraron tanto el reciclaje como la mano de obra necesaria para ello.
Mención aparte para el problema de una plantilla laboral que se encuentra muy por encima de las necesidades reales, consecuencia directa de la concesión de plazas a dedo por cada uno de los alcaldes de ayuntamientos miembros del consorcio GERSUL. De la cifra total de empleados, cercana al centenar, solamente dos plazas salieron a concurso.
La vida útil del CTR no alcanzará ni de lejos lo previsto: El vaso está a la mitad de su capacidad cuando apenas ha transcurrido la cuarta parte del tiempo de vida previsto, calculado en dos décadas. Y como no se recicla, no solamente no se genera la energía prevista, sino que a día de hoy ésta todavía se sigue comprando.
El resultado de la desastrosa gestión se traduce en pérdidas millonarias que, a buen seguro, no tendrán consecuencias directas ni indirectas para los políticos responsables de semejante chapuza, sino para esos que ustedes y yo estamos pensando.
Que no queremos ser tanto. Queremos vivir en nuestra tierra agrietada de manantiales cristalino, andar un poco más lejos que las fronteras por la sublime añoranza del regreso.
Que no pedimos ser tanto. Queremos ser un poco de sol y un poco de noche, queremos ser viento y calma, tormenta, lluvia y olor de tierra mojada.