El Lunes, mientras estaba en Porto, me llegó el siguiente mensaje:
"Piticli descansará en el cielo de las gatas buenas y guapas para siempre".
Hoy cuando llegué a mi casa, me puse a ver fotos de ella y a recordar. Me puse triste, muy triste, pero el resumen de todo esto es: Gracias por estos tres años.
Como muchas veces escuché decir, sólo muere lo que se olvida, por eso mismo, Piticli, no te morirás nunca.





No hay comentarios:
Publicar un comentario