miércoles, 28 de octubre de 2009

Heridas

Las heridas no se pueden cerrar sin ser curadas. En esta frase resumo toda la no-transición española.

En la ladera del monte Ezkaba (Navarra), a la sombra del penal franquista de San Cristobal, los presos asesinados o que morían por enfermedades derivadas de su cautiverio eran enterrados con una botella entre las piernas. Dentro, un simple papel recogía su nombre y las causas de su condena y muerte. A ese pedazo de tierra se le conoce como El cementerio de las botellas.


Adolfo Sánchez Vázquez - Yo sé esperar

Si para hallar la paz en esta guerra
he de enterrarlo todo en el olvido,
y arrancarme de cuajo mi sentido
y extirpar la raíz a que se aferra;

si para ver la luz de aquella tierra
y recobrar de pronto lo perdido,
he de olvidar el odio y lo sufrido
y cambiar la verdad por lo que yerra,

prefiero que el recuerdo me alimente,
conservar el sentido con paciencia
y no dar lo que busco por hallado,

que el pasado no pasa enteramente
y el que olvida su paso, su presencia,
desterrado no está, sino enterrado.



3 comentarios:

BACO dijo...

Joder, qué buena combinación (historia, poema y música).
Ayer apenas podimos cruzar dos palabras, ya habrá más ocasiones, Abel
fuerte abrazo

Julio Vegas dijo...

Cojonudo, la verdad!

silvia dijo...

Solo echo de menos algo, sin duda, la que para mi es y será la mejor voz del rock español, la voz del drogas.

Aunque algunos piensen que es más de lo mismo, y que la guerra hace tiempo que quedó atrás, creo q es uno de los mejores temas del grupo.(y mira q tienen temazos)

ojalá muchas de esas personas que necesitaron cerrar heridas hubieran tenido la oportunidad de escuchar cosas como esta.