jueves, 6 de enero de 2011

Gsus Bonilla: Ovejas esquiladas que temblaban de frío



EL MUDO

tenían muchas cosas que contar.
porque había pasado mucho.

cuatro años en un vertedero;
bueno, era un campo de concentración,
pero claro, la basura
yace
en otros lares;

doce de prisión
por pintar monigotes
en una revista libertaria; pero claro,
si no estuviste nunca en una
es muy difícil de
explicar.

el resto de días
que iban pasando
hasta milnovecientosetentaycinco.
estaba vigilado, coaccionado;

y después de la muerte del
caudillo -el de por la puta gracia de dios–
más o menos, lo que hacía
era sobrevivir.

todo esto
no se lo podía contar
a su nieto -sangre de
su sangre- revolucionario,
rebelde

porque estaba hasta los güebos
de las batallitas del abuelo.

por eso
el yayo
tras meter la tijera
a la lengua

escupió

sangre.