Siempre es el mismo pueblo
condenado a la misma cuneta
y sus ofertas turísticas
con visitas guiadas al olvido
y letreros enormes que indican:
¡aquí no pasó nada!
Mientras, esa anciana
que todos ignoran
bajo su pañuelo negro
y su vestido negro
y unos ojos hartos
de regar siempre
la misma pena
-con la mirada en el infinito
porque se prometió
no agachar más la cabeza-
guarda la esperanza
de que alguien
le pregunte
por qué nunca pan,
nunca escuela,
nunca un abrazo,
nunca cerca.
Siempre es el mismo pueblo
y la misma cuneta,
siempre los mismos
cansados de pasar páginas
y heridas que no cicatrizan
y la amnesia que duele
y aún así dignidades
que jamás se perdieron.
Siempre la misma foto
que renace de madrugada
y el mismo espacio
que se interpuso
en la despedida
y la maldita indiferencia
que llevan cargando
demasiados años.
Y es ahí,
en esas cunetas
y en esas batallas
no escuchadas
donde reposa
lo más valeroso
de cada pueblo.
No hagamos
el viaje en balde.
viernes, 17 de noviembre de 2017
miércoles, 15 de noviembre de 2017
lunes, 11 de septiembre de 2017
Eugenio de Nora: No he de callar... Cantos Civiles, 1944-1951
BARCELONA
El aire estaba lleno de silencio.
La luz sobre las tejas: la sombra entre los árboles de la plaza.
Cada noche, un día más, una cucharada menos.
Cada día, otro; el mismo en pesadilla: eso pareció España.
Silencio en los caminos, silencio en los tapiados cementerios;
silencio ante la mesa vacía. Todo calla.
El tirano de piernas cortas, en silencio,
piensa: el silencio es sepulcral: ¡mando en España!
Y silencioso en el terror, pareció muerto
en vida el hombre. Millones de fantasmas
cada día se erguían, iban, regresaban al sueño,
en la noche con cruces de una terrible y fantasmal España.
Pero ha llegado el tiempo, la hora, el instante mismo,
cuando la muerte pareció más cierta y la intemperie fue más dura,
de decir: NO Y un pueblo unido,
ha dicho: NO ¡Desperta, ferro! ¡Cataluña!
Decimos NO contra la muerte porque queremos vivir
y aún vivimos.
Decimos NO contra el tirano, porque necesitamos que se hunda.
Decimos NO con ira. Y con sed de justicia lo decimos.
Y de eco en eco hasta otros mares y países, de camino, en camino.
pueblo adelante, un NO de hierro, un todos a una
ha resonado.
Lo hemos visto crecer: hemos visto
cómo la indignación de España toda
vibraba con la voz de Cataluña.
Y hemos sentido sobre todo, en el clamor de la protesta,
tu voz, clase ascendente, proletario que llegas, puro y duro.
Todos han reclamado, pero tú eres
quién, donde “Cataluña”, o “España” pone: el Mundo.
Todos han dicho NO a la muerte, pero tú dices SÍ a la vida.
Todos huyen del hambre, de la ruina, del terror más oscuro.
Pero tú proletario, no huyes: edificas,
y alzas con mano firme la esperanza del Mundo.
Trabajador, obrero, camarada: oye
esta voz, que es la tuya, llamándote al combate y al triunfo.
Una clase que se alza. ¡Salud! ¡Todos a una!
Tu libertad es la del hombre. Tu futuro es el Mundo.
Marzo de 1951 (protesta y huelga general en Barcelona)]
El aire estaba lleno de silencio.
La luz sobre las tejas: la sombra entre los árboles de la plaza.
Cada noche, un día más, una cucharada menos.
Cada día, otro; el mismo en pesadilla: eso pareció España.
Silencio en los caminos, silencio en los tapiados cementerios;
silencio ante la mesa vacía. Todo calla.
El tirano de piernas cortas, en silencio,
piensa: el silencio es sepulcral: ¡mando en España!
Y silencioso en el terror, pareció muerto
en vida el hombre. Millones de fantasmas
cada día se erguían, iban, regresaban al sueño,
en la noche con cruces de una terrible y fantasmal España.
Pero ha llegado el tiempo, la hora, el instante mismo,
cuando la muerte pareció más cierta y la intemperie fue más dura,
de decir: NO Y un pueblo unido,
ha dicho: NO ¡Desperta, ferro! ¡Cataluña!
Decimos NO contra la muerte porque queremos vivir
y aún vivimos.
Decimos NO contra el tirano, porque necesitamos que se hunda.
Decimos NO con ira. Y con sed de justicia lo decimos.
Y de eco en eco hasta otros mares y países, de camino, en camino.
pueblo adelante, un NO de hierro, un todos a una
ha resonado.
Lo hemos visto crecer: hemos visto
cómo la indignación de España toda
vibraba con la voz de Cataluña.
Y hemos sentido sobre todo, en el clamor de la protesta,
tu voz, clase ascendente, proletario que llegas, puro y duro.
Todos han reclamado, pero tú eres
quién, donde “Cataluña”, o “España” pone: el Mundo.
Todos han dicho NO a la muerte, pero tú dices SÍ a la vida.
Todos huyen del hambre, de la ruina, del terror más oscuro.
Pero tú proletario, no huyes: edificas,
y alzas con mano firme la esperanza del Mundo.
Trabajador, obrero, camarada: oye
esta voz, que es la tuya, llamándote al combate y al triunfo.
Una clase que se alza. ¡Salud! ¡Todos a una!
Tu libertad es la del hombre. Tu futuro es el Mundo.
Marzo de 1951 (protesta y huelga general en Barcelona)]
miércoles, 30 de agosto de 2017
lunes, 21 de agosto de 2017
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