El próximo Sábado 7 de Marzo a las 22:30, en el recinto ferial de Illescas (Toledo) lo veré gratis, ya que son las fiestas del Milagro.
Mi conciencia
Pienso,
mi causa es bastarda,
siempre que atento las ganas de dar bofetadas.
Sucia,
coraza de nada,
juzgando a mis pensamientos se nutre y me mata.
Es mi conciencia un licor,
a veces es matarratas,
quien me ayude a soportarla,
espero, no esté contaminada.
Noto al calor del cabreo
que se disfraza de mala,
tiene los senos de escarcha
y a mi me nubla y empaña.
Es mi conciencia un licor,
a veces es matarratas,
quien me ayude a soportarla,
espero, no esté contaminada.
El fiel perdona al ladrón
que le engañó a la mañana,
diciendo que no había luz,
que la noche no se acaba.
No quiere amor de cartón
que se deshace en el agua,
no aspira a juegos de barra
para poder conquistarla.
Es mi conciencia un licor,
a veces es matarratas,
quien me ayude a soportarla,
espero, no esté contaminada.
viernes, 27 de febrero de 2009
lunes, 23 de febrero de 2009
Senderismo: Noceda del Bierzo (El Bierzo, Región leonesa)

Este domingo nos fuimos a Noceda del Bierzo, a la ruta de las fuentes medicinales. Es una ruta de 12 km, con 5 fuentes naturales, un mirador espectacular y una cascada, que a finales de invierno y en primavera tiene abundante agua. Las fuentes son las siguientes:
- Fuente Juan Álvarez
- Fuente del Azufre
- Fuente de la salud
- Fuente del Canalijo
- Fuente del Rubio
Una vez pasada la fuente de la salud, empieza una ascensión fuerte hasta llegar al mirador de las peñas de Lagualta, un sitio para comer, con solecito y buenos alimentos, vease tortilla de patata, empanada y chorizo de San Román se convierte en una de las maravillas de la vida, jejeje.

Una vez comidos empezamos a descender por un senderillo, con esacleras de tierra y de repente... unas cataratas del copón. Una vez que hayamos disfrutado de ellas, seguimos bajando dirección Noceda, viendo las dos últimas fuentes de la ruta.

Al llegar de nuevo al pueblo, nos encontramos con una casa rural muy recomendable, con un trato de los camareros de lo más familiar. Una buena forma de pasar un domingo soleado del més de Febrero. En total fueron unas 5 horas, contando la parada a comer y el ritmo relajado que llevábamos, parando a tirar unas cuantas fotos, ya que el lugar merece la pena.
domingo, 22 de febrero de 2009
viernes, 20 de febrero de 2009
A la memoria de Antonio Machado
Hoy salí del trabajo a carreras, con la mochila colgando y la cazadora en la mano. Corriendo corriendo llegué al dentista, media hora y vuelta a correr, metro y paseo, hasta que por fin llegué, me senté y empecé a escuchar versos de Antonio Machado, se acabó el estres, se acabaron las carreras por Madrid, tocaba disfrutar.
Este domingo hace 70 años que nos dejó, en la localidad francesa de Cullioure. He tenido la suerte de estrar frente al olmo de Soria, al cual dedicó una poesía que allí se puede leer. Aquí dejo un poema suyo, valga de homenaje a uno de los grandes, declarado Poeta de los Valores Universales por la UNESCO en 1989.

El tren
Yo, para todo viaje
—siempre sobre la madera
de mi vagón de tercera—,
voy ligero de equipaje.
Si es de noche, porque no
acostumbro a dormir yo,
y de día, por mirar
los arbolitos pasar,
yo nunca duermo en el tren,
y, sin embargo, voy bien.
¡Este placer de alejarse!
Londres, Madrid, Ponferrada,
tan lindos... para marcharse.
Lo molesto es la llegada.
Luego, el tren, al caminar,
siempre nos hace soñar;
y casi, casi olvidamos
el jamelgo que montamos.
¡Oh, el pollino
que sabe bien el camino!
¿Dónde estamos?
¿Dónde todos nos bajamos?
¡Frente a mí va una monjita
tan bonita!
Tiene esa expresión serena
que a la pena
da una esperanza infinita.
Y yo pienso: Tú eres buena;
porque diste tus amores
a Jesús; porque no quieres
ser madre de pecadores.
Mas tú eres
maternal,
bendita entre las mujeres,
madrecita virginal.
Algo en tu rostro es divino
bajo tus cofias de lino.
Tus mejillas
—esas rosas amarillas—
fueron rosadas, y, luego,
ardió en tus entrañas fuego;
y hoy, esposa de la Cruz,
ya eres luz, y sólo luz...
¡Todas las mujeres bellas
fueran, como tú, doncellas
en un convento a encerrarse!...
¡Y la niña que yo quiero,
ay, preferirá casarse
con un mocito barbero!
El tren camina y camina,
y la máquina resuella,
y tose con tos ferina.
¡Vamos en una centella!
Cantares: Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina
Este domingo hace 70 años que nos dejó, en la localidad francesa de Cullioure. He tenido la suerte de estrar frente al olmo de Soria, al cual dedicó una poesía que allí se puede leer. Aquí dejo un poema suyo, valga de homenaje a uno de los grandes, declarado Poeta de los Valores Universales por la UNESCO en 1989.
El tren
Yo, para todo viaje
—siempre sobre la madera
de mi vagón de tercera—,
voy ligero de equipaje.
Si es de noche, porque no
acostumbro a dormir yo,
y de día, por mirar
los arbolitos pasar,
yo nunca duermo en el tren,
y, sin embargo, voy bien.
¡Este placer de alejarse!
Londres, Madrid, Ponferrada,
tan lindos... para marcharse.
Lo molesto es la llegada.
Luego, el tren, al caminar,
siempre nos hace soñar;
y casi, casi olvidamos
el jamelgo que montamos.
¡Oh, el pollino
que sabe bien el camino!
¿Dónde estamos?
¿Dónde todos nos bajamos?
¡Frente a mí va una monjita
tan bonita!
Tiene esa expresión serena
que a la pena
da una esperanza infinita.
Y yo pienso: Tú eres buena;
porque diste tus amores
a Jesús; porque no quieres
ser madre de pecadores.
Mas tú eres
maternal,
bendita entre las mujeres,
madrecita virginal.
Algo en tu rostro es divino
bajo tus cofias de lino.
Tus mejillas
—esas rosas amarillas—
fueron rosadas, y, luego,
ardió en tus entrañas fuego;
y hoy, esposa de la Cruz,
ya eres luz, y sólo luz...
¡Todas las mujeres bellas
fueran, como tú, doncellas
en un convento a encerrarse!...
¡Y la niña que yo quiero,
ay, preferirá casarse
con un mocito barbero!
El tren camina y camina,
y la máquina resuella,
y tose con tos ferina.
¡Vamos en una centella!
Cantares: Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina
viernes, 13 de febrero de 2009
El número marcado si existe...
Podría no escribir sobre una casa,
sobre una cocina, sobre una habitación,
sobre lo que son esas paredes,
sobre como sacabamos agua de ese pozo,
sobre las castañas en la habitación de arriba,
sobre como íbamos a la casa vieja a echarle a las gallinas,
sobre como íbamos al camino de atrás a recoger hierba,
sobre esas tardes de primavera, sobre esas mañanas de verano,
sobre esos domingos, sobre lo que soy gracias a vosotros,
pero hoy al marcar un teléfono acabado en 7,
casualidades, mi número de la suerte,
una voz impersonal,
me dijo que ya no existía.
Yo le dije que sí, que existía,
que no podían negarme que sí,
que aunque estuviese en Madrid, en Zaragoza, en León,
cuando llamo a ese número,
y siempre que llame,
lo descuelgan y dicen, ¿quién es?
- Abuelos, soy Abel
- Entonces que, te vienes a cenar...
Abel Aparicio González - 2009
sobre una cocina, sobre una habitación,
sobre lo que son esas paredes,
sobre como sacabamos agua de ese pozo,
sobre las castañas en la habitación de arriba,
sobre como íbamos a la casa vieja a echarle a las gallinas,
sobre como íbamos al camino de atrás a recoger hierba,
sobre esas tardes de primavera, sobre esas mañanas de verano,
sobre esos domingos, sobre lo que soy gracias a vosotros,
pero hoy al marcar un teléfono acabado en 7,
casualidades, mi número de la suerte,
una voz impersonal,
me dijo que ya no existía.
Yo le dije que sí, que existía,
que no podían negarme que sí,
que aunque estuviese en Madrid, en Zaragoza, en León,
cuando llamo a ese número,
y siempre que llame,
lo descuelgan y dicen, ¿quién es?
- Abuelos, soy Abel
- Entonces que, te vienes a cenar...
Abel Aparicio González - 2009
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